Qué es un embudo
El embudo es la conversación de venta, escrita. No es un gráfico ni un informe: es lo que tu agente hace, ordenado en capítulos, como el manual que le darías a un vendedor nuevo. Un embudo típico va así: saludar y entender qué busca el cliente → presentar el producto que le encaja → resolver la objeción del precio → cerrar y tomar los datos de envío. Cada uno de esos tramos es un capítulo, con sus reglas y sus ejemplos. Y lo importante: es tuyo y lo editas. Lo que sale de la conversación es un primer borrador para no arrancar de una hoja en blanco. A partir de ahí vives en el manual del vendedor, que es donde el embudo se corrige mil veces.Un agente = un guion + un personaje + un número de WhatsApp. Al guion el
panel lo llama embudo; al personaje —el nombre del vendedor, su tono, su
forma de hablar— lo llama persona, y no se refiere a nadie de carne y hueso.
Si vendes dos cosas muy distintas, son dos agentes, no dos capítulos.
Armarlo conversando: el camino normal
Al terminar el registro se abre solo el copiloto —el panel de la derecha; en el teléfono, un cajón que entra por el costado— y arranca la conversación del alta. Después lo tienes siempre en Inicio → Crear agente. Mientras dure, abajo del cuadro de escribir hay una etiqueta que te lo recuerda:Estamos armando tu agente.La conversación gasta saldo, como todo lo que hace la IA: para eso tu cuenta nace con US$ 5 de anticipo (lo cuenta Planes y precios).
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Cuéntale cómo vendes hoy
Lo primero que te pide es la parte que solo tú sabes: tu proceso de venta,
con tus palabras, desde el primer mensaje del cliente hasta que das la
venta por cerrada.No tienes que ordenarlo ni ponerle nombres técnicos: escríbelo como se lo
contarías a un vendedor nuevo. Si no sabes por dónde empezar, la primera
pantalla te ofrece tres frases para arrancar de un toque —«Vendo por
WhatsApp y cierro en el chat», «Agendo visitas o citas», «Filtro
postulantes o solicitudes»— y a partir de ahí él pregunta.
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Responde lo que te va preguntando
No es un formulario: te pregunta por bloques y en lenguaje llano, y no
te repite algo que ya le contaste. Lo que va a querer saber:
- Tu negocio y tu público — cómo se llama, quién te compra, dónde vendes y cómo llega la gente a tu WhatsApp.
- El producto — qué vendes exactamente y qué beneficios puedes afirmar con seguridad. Lo que no le confirmes no se promete: se deriva a alguien de tu equipo.
- Precios y promociones — cada variante o paquete con su precio, y las reglas de descuento que estén vigentes.
- Pago, envío y entrega — cómo te pagan, cuánto tardas de verdad y qué datos necesitas para despachar.
- Objeciones — lo que más te preguntan antes de comprar y la respuesta que tú das. Esa respuesta, tal cual, es la que usará el agente.
- Con qué nombre y en qué tono debe presentarse.
- Qué casos pasan siempre a una persona de tu equipo.
- Qué archivos sueles mandar (catálogo, flyer, lista de precios) y en qué momento de la conversación.
3
Confirma la creación del agente
En cuanto sabe qué vendes y cómo, te pide permiso para crear el agente:
aparece una tarjeta «Confirmar: Creando el embudo» con el nombre y el
objetivo propuestos, y los botones Aprobar y Rechazar.Te lo pregunta porque crear un agente ocupa un cupo de tu plan, y eso sí
es dinero tuyo. Nace activo, con el manual vacío, con su persona ya
activa (el nombre y la forma de hablar con que atiende; la afinas después
pulsando el chip de la persona en el manual) y sin número de WhatsApp:
existe, y todavía no vende nada.
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Arma el manual capítulo por capítulo
El panel te lleva al Manual de tu agente y el copiloto te lo enseña
señalando la pantalla: qué es un capítulo, sus PASOS, la línea que pasa al
siguiente. Desde ahí trabajan una etapa por vez: te pregunta por el
saludo, resume lo que le contaste y propone el capítulo 1 —verás
«Capítulo 1 de N» con el anillo de progreso— mientras a la derecha una
prueba automática lo recorre con un cliente de ejemplo. Si algo no te gusta,
se lo dices y lo vuelve a proponer.Con Aprobar se escribe solo ese capítulo, y siguen con la etapa
siguiente. Después del capítulo 1 te pide los archivos de tu producto
(catálogo, flyer, lista de precios) y con ellos escribe la sección
compartida del manual, que también apruebas tú. El cierre es el QR de
WhatsApp.
No es un regalo, es un adelanto. Esos US$ 5 son parte de tus US$ 10 de
bienvenida: el día que conectas WhatsApp se acredita el resto, así que verás
llegar US$ 5 (más US$ 25 si vienes referido). Si el anticipo se agotara antes de
conectar, el copiloto te lo dice —«Tu cuenta no tiene saldo disponible»— y la
salida es conectar tu WhatsApp o recargar.
Si cierras a medias no pierdes nada. La conversación vive en tu cuenta, no
en un borrador del navegador: al volver a Inicio → Crear agente desde el
mismo equipo se reabre tu hilo tal cual, con todo lo que ya le contaste. Y si
entras desde otro dispositivo y arranca de cero, lo primero que hace es mirar
qué agentes tienes: si uno quedó sin guion, retoma sobre ese en vez de crear
otro.
Justo después de aprobarlo
1
Escanea el QR
Un agente sin número no habla con nadie. El QR está en Personalizar →
Canales, y es lo que además acredita tus créditos de prueba. Lo cuenta
entero Conecta tu WhatsApp.
2
Sube lo que el agente manda
El catálogo, el flyer, la lista de precios y las fotos se suben después,
desde la Librería, y ahí decides cuáles puede enviar por WhatsApp. En el
guion ya quedó anotado en qué momento tocan.
La librería de archivos.
Rehacer el embudo de un agente que ya existe
Si entras al Manual de un agente y todavía no tiene capítulos, la propia pantalla te ofrece «Armarlo conversando»: abre el mismo alta, pero con ese agente ya en foco —no crea uno nuevo ni ocupa otro cupo—. Es la salida para el agente que creaste «sin embudo» y quedó a medias. Conversar es la única vía asistida para el embudo entero, y es a propósito: es la que comprueba que el guion tenga sus pasos numerados, su bloque de contexto compartido y su personalidad antes de proponerte nada. Hubo un botón que escribía el embudo de una sola pasada, sin esas comprobaciones, y se retiró: salían guiones peores.Si el copiloto dice que no tienes saldo
El alta corre contra el mismo saldo que todo lo demás. Si ves «Tu cuenta no tiene saldo disponible. Recarga créditos para seguir usando el copiloto», el anticipo se agotó: conecta tu WhatsApp (llega el resto de tus créditos de bienvenida) o recarga. Si además tu prueba venció, hace falta un plan. El alta no se pierde: el agente y los capítulos que ya aprobaste siguen ahí, y también puedes seguir en el manual, capítulo por capítulo, con versiones y sin gastar nada.Después de crearlo
Conecta tu WhatsApp
Un agente sin número no habla con nadie. Es el paso que enciende todo.
Afina el manual
Los capítulos propuestos son un borrador. Acá se convierten en tu guion.
Carga el catálogo
Precios, variantes y stock que el agente consulta al vender.
Sube lo que envía
Fotos, fichas y PDFs que el agente manda por WhatsApp.
Problemas frecuentes
- No sé cuánto detalle darle — todo el que tengas. Es mejor contarle de más y que él descarte, que dejarle huecos: lo que no le des, no aparece en el guion.
- Me está preguntando cosas que ya le conté — resúmeselo en un mensaje y sigue; también puedes pedirle «pasa al guion» cuando sientas que ya tiene lo suficiente.
- Cerré el copiloto sin terminar — vuelve a Inicio → Crear agente en el mismo equipo y el hilo se reabre donde quedaste. Desde otro dispositivo empieza de cero, pero reconoce el agente que dejaste sin guion y retoma sobre él.
- Aprobé el agente pero no el guion — el agente ya existe con el manual vacío. Entra a su Manual y pulsa «Armarlo conversando»: retoma sobre ese mismo agente, sin ocupar otro cupo.
- La persona no suena a mi negocio — se arregla en el manual, pulsando la persona activa. No hay que volver a generar nada.
- Se inventa precios o condiciones — lo que no le diste, se lo imagina. Precios y variantes viven en el catálogo; las reglas duras, en el manual.
- Aprobé el embudo y no era el que quería — aprobar reemplaza el manual completo, así que a partir de ahí se corrige en el manual, capítulo por capítulo y con versiones.