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Tu agente no solo escribe: manda la foto del producto, el catálogo en PDF, la lista de precios, el audio de bienvenida. Todos esos archivos viven en la Librería, y esta guía es el recorrido completo, clic por clic.
Dónde está. Entra al panel en optimind.darkfunnels.ai y, en el menú de la izquierda, bajo AGENTE, pulsa Librería. La pantalla que se abre se titula «Archivos» — es la misma. (Si prefieres ir directo, escribe optimind.darkfunnels.ai/files en la barra del navegador.)
La regla de oro, antes que nada: primero das el permiso, después nombras el archivo en el guion. Si lo haces al revés, el cliente recibe una frase que promete una foto que nunca llega —o, peor, le llega otra foto— y nadie te avisa. Todo lo demás de esta guía existe para que ese orden se cumpla.

Las cinco palabras de esta pantalla

Estas cinco palabras aparecen en cada columna y en cada párrafo. Si las tienes claras, el resto es mecánico.
Tres palabras que se parecen y no son lo mismo. El cliente es la persona que te escribe por WhatsApp — el que te compra. El copiloto es la ayuda que vive dentro del panel. Y tu asistente es Claude, ChatGPT o Codex conectados por fuera: opcional, y solo aparece en la última sección.
1

Abre la Librería y elige el agente correcto

Arriba del menú de la izquierda hay un círculo con la inicial de tu agente y su nombre al lado: púlsalo y se despliega la lista. Elige el agente que quieres que mande el archivo. Después, en el menú, pulsa Librería.
Menú lateral del panel con la opción Librería señalada

La Librería vive en el menú lateral, dentro del bloque AGENTE.

La lista que ves depende del agente seleccionado (el selector está arriba del menú, con la inicial del agente). Si cambias de agente, verás «Aún no hay archivos» aunque tengas cincuenta subidos: los archivos siguen ahí, lo que cambió es de quién son los permisos. Comprueba siempre el agente antes de concluir que perdiste algo.
Estado vacío de la Librería: «Aún no hay archivos»

Con la Librería vacía, la propia pantalla te dice para qué sirve.

2

Sube el archivo con el botón «+ Insertar»

El botón se llama Insertar, no «Subir». Está arriba, junto a las tres pestañas (Archivos · Ubicaciones · Papelera), y solo aparece en la pestaña Archivos: si estás en Papelera, no lo verás.Se abre una ventana titulada «Agregar archivos enviables» («enviable» = archivo con el permiso de envío encendido; es la palabra que usa el panel). Arrastra los archivos encima o pulsa Seleccionar archivos. Puedes soltar varios de una vez.
Ventana «Agregar archivos enviables» con la zona de arrastre

La ventana de subida acepta arrastrar y soltar, o el explorador de tu computadora.

Debajo aparece «Archivos seleccionados (N)» con el peso de cada uno, un icono de papelera para quitarlo de la lista y una casilla Sticker. Esa casilla solo se puede marcar en imágenes; en un PDF o un audio sale apagada con el aviso «Sólo las imágenes pueden ser stickers». Termina con Agregar archivos.
Lista de archivos seleccionados antes de subirlos

Cada archivo en cola muestra su peso y la casilla Sticker (solo activa en imágenes).

El aviso de error llega DESPUÉS de que la ventana se cierre. Al pulsar «Agregar archivos» la ventana se cierra siempre y la lista se vacía; si algún archivo no valía, el error aparece luego como un mensaje flotante («El archivo X excede el límite de 20MB» o «El tipo de archivo X no está permitido») y ese archivo ya no está en ninguna lista. Cuenta los archivos de la tabla antes de darlo por bueno.
3

Enciende «enviar por WhatsApp»

Aquí está la trampa que hace tropezar a todo el mundo: la ventana se llama «archivos enviables», pero el archivo NO nace enviable. Un PDF, una imagen, un DOCX o un CSV nacen con memoria del agente encendida y el envío apagado. Un audio, un vídeo o una imagen que marcaste como Sticker nacen sin memoria y con el envío apagado — y en audio y vídeo la memoria no es que esté apagada: no existe, el interruptor está bloqueado.
Tabla de la Librería justo después de subir cuatro archivos

Recién subidos: «enviar por WhatsApp» apagado y «memoria del agente» encendida en los formatos que se pueden leer.

Pulsa el interruptor de la columna enviar por WhatsApp. Al encenderlo, la columna condición de envío se rellena sola con el nombre del archivo sin la extensión: catalogo_verano.pdfcatalogo_verano. No te la inventaste tú y no conviene borrarla: es el apodo con el que el guion pedirá el archivo.
Interruptor «enviar por WhatsApp» encendido y condición de envío autocompletada

Al encender el envío, la condición de envío se rellena sola con el nombre sin extensión.

El interruptor va primero. Con el envío apagado, las celdas de «condición de envío» y «mensaje» muestran una rayita : se dejan abrir y teclear, pero al confirmar el cambio se descarta con el aviso «Activa “Enviar por WhatsApp” para editar la condición de envío» (o «…para editar el mensaje»). Esa rayita no significa «vacío», significa «este archivo no se envía».
4

Escribe el mensaje que acompaña al archivo

Un clic en la celda mensaje abre un cuadro encima de la propia celda. La tecla Enter guarda, Esc cancela y Shift+Enter salta de línea; hay además un botón para abrirlo en grande si el texto es largo.Ese texto es el pie con el que viaja el archivo. Si lo dejas vacío, el archivo sale sin ninguna palabra.
Editor flotante de la celda mensaje con sus atajos

Las celdas de texto se editan en un cuadro flotante: ⏎ guarda, Esc cancela.

En los audios y en los stickers ese mensaje NO se envía nunca. WhatsApp no pinta pie de texto ni en las notas de voz ni en los stickers, así que lo que escribas ahí es trabajo perdido. Lo que quieras decir alrededor de un audio, escríbelo en el guion, antes o después del marcador. En cambio la foto, el vídeo, el PDF y el DOCX lo llevan visible.
5

Guarda — porque la mitad de la tabla no se guarda sola

Esta es la causa número uno de «se perdieron mis cambios»:
  • Los dos interruptores (enviar por WhatsApp, memoria del agente) se guardan al instante, sin pulsar nada.
  • El nombre, la condición de envío y el mensaje quedan pendientes hasta que pulses el botón grande de arriba a la derecha.
Mientras haya algo pendiente, ese botón deja de decir «Actualizar» y pasa a decir «Guardar N cambio(s)», y a su lado aparece el aviso «Cambios sin guardar».
Botón «Guardar 2 cambio(s)» y el indicador «Cambios sin guardar»

El botón solo se llama «Guardar» cuando hay algo que guardar; junto a él, el aviso «Cambios sin guardar».

Cambiar de pestaña descarta los cambios pendientes, sin preguntar. Si tienes «Cambios sin guardar» y pulsas Ubicaciones o Papelera, lo escrito se pierde en silencio. Guarda antes de moverte.
6

Dile al agente CUÁNDO mandarlo (en el manual)

Dar el permiso no hace que el archivo salga: solo lo autoriza. Quien decide el momento es el guion del agente, en el manual — menú lateral → Manual.Dentro del texto de un capítulo se escribe una marca en el punto exacto donde quieres que salga el archivo. A esa marca la llamamos marcador y tiene esta forma:
No hace falta escribirlo a mano —y es mejor no hacerlo—. En el editor del manual tienes tres formas de insertarlo bien puesto:
  1. El botón Recursos de la barra superior abre un cajón que arranca en la pestaña Archivos: elige el archivo y pulsa Insertar.
  2. Escribe @ en cualquier línea y elige el archivo de la lista.
  3. El botón ✦ ¿Dónde?, que le pide a la IA la frase con el marcador ya dentro.
Editor del manual con el cajón Recursos abierto en la pestaña Archivos

El cajón «Recursos» del manual inserta el marcador con la ortografía correcta.

Esto es solo de escritorio. Por debajo de 900 px de ancho el manual entero se abre en solo lectura: desde el teléfono no puedes reescribir el guion ni insertar archivos. Lo único editable desde el móvil son los datos duros (precios, teléfonos, enlaces), en «Retoques».
Si escribes el marcador a mano, cópialo con su forma exacta. Tres veces el signo #, la palabra SEND_FILES, dos puntos, el apodo y otra vez ###. El espacio después de los dos puntos da igual.Si escribes menos de tres # (##SEND_FILES: catalogo##), el sistema no lo reconoce y ese texto sale tal cual en el chat del cliente. Si el error es otro —te faltan los dos puntos, o escribes otra palabra— es peor: la marca se borra en silencio y el mensaje sale sin el archivo.
7

Pruébalo tú antes de que lo haga un cliente

Escríbele al número de tu agente desde otro teléfono (el de un familiar o un empleado): tu propio WhatsApp no sirve, porque ese es justamente el número del agente y no se contesta a sí mismo. Pídele el archivo como se lo pediría un cliente. Es la única comprobación que vale.Si no llega, baja a Si algo no funciona: la lista está en el orden en que conviene revisar.

Qué archivos puedes subir

Sí entran Word (DOCX), PDF y las listas guardadas como CSV (una hoja de cálculo guardada como texto). No se aceptan Excel (XLSX), PowerPoint (PPTX), ZIP ni TXT. Si tu lista de precios está en Excel, ábrela y usa «Guardar como → CSV», o expórtala a PDF. El tope es 20 MB por archivo. No hay límite de cantidad.
Los audios suelen cambiar de extensión al subirlos, y es normal. Salvo que ya vengan en el formato exacto de las notas de voz de WhatsApp, se reconvierten al subirlos: subes bienvenida.mp3 y en la tabla aparece bienvenida.webm (o .opus, según el navegador). Es el mismo audio; suena igual. Desde Safari (Mac o iPhone) esa conversión no ocurre y el nombre no cambia; para subir audios conviene usar Chrome.
Subir el mismo archivo dos veces no lo duplica. El sistema compara el contenido, no el nombre: si esos bytes ya estaban, te avisa con «Ya tenías este archivo», reutiliza la fila que ya existía y solo añade los permisos que le faltaban. Renombrarlo en tu computadora y volver a subirlo tampoco crea una copia.

Cómo le llega al cliente

Cómo se ve el mensaje en WhatsApp lo decide el formato, no tú: El nombre que le pusiste al archivo es el que el cliente ve en los documentos. Ponle uno legible.
Un PDF se ve mejor que un DOCX. El PDF suele llegar con una vista previa de su primera página; el DOCX siempre llega como una tarjeta con un icono. Para un catálogo, esa diferencia vende — pero la vista previa no está garantizada: los PDF de más de 15 MB y los que el sistema no consigue dibujar llegan también como tarjeta simple.

La nota de voz se hace esperar

El audio sale como nota de voz y el envío se retrasa lo que dura el audio: el cliente ve «grabando audio…» ese rato, como si lo estuviera grabando una persona. El tope de esa espera son 2 minutos, aunque el audio dure más. Cuenta ese tiempo: un audio de bienvenida de dos minutos deja al cliente dos minutos sin recibir nada más. Para saludos, quédate por debajo de 20 o 30 segundos.

El mismo archivo no se repite en 6 horas

Si el agente ya le mandó ese archivo a esa conversación hace menos de 6 horas, no lo repite: el cliente que insiste tres veces en cinco minutos recibe la cotización una sola vez. El mensaje de texto sí sale; lo que falta es el adjunto.
Dos consecuencias que sorprenden. (1) El bloqueo cuenta por fila de la Librería, no por documento: dos PDF del mismo catálogo exportados por separado no son el mismo archivo aunque se vean iguales, y si los dos son enviables cada uno lleva su propio bloqueo — el cliente puede recibirlo dos veces. (2) Un recordatorio programado paga el mismo bloqueo: si le mandas el catálogo ahora y el recordatorio vence dentro de esas 6 horas, el seguimiento llega sin el adjunto.

Cada respuesta tiene un tope de 12 mensajes

Cada vez que el agente contesta puede mandar como mucho 12 mensajes seguidos, y cada archivo ocupa uno. El texto no se pierde: si no cabe, el final se junta todo en el último mensaje, así que el cierre llega apretado en vez de bien repartido. Aun así, un archivo por capítulo es lo sano. (Esto no gasta créditos de más: es solo el número de mensajes.)

Cómo elige el agente qué archivo mandar

Es la parte que más problemas causa, así que vale la pena entenderla. Cuando llega el momento de enviar, el agente busca el archivo en este orden:
  1. El nombre del archivo, tal cual (con su terminación).
  2. El nombre del archivo sin la terminación. Aquí no le molestan las mayúsculas, las tildes ni los guiones.
  3. La condición de envío, con esa misma tolerancia — pero tiene que ser el apodo entero, no una parte.
  4. Si nada de lo anterior encaja: parecido de palabras.
De ese orden salen tres reglas prácticas:
1. La condición de envío es un apodo, no una frase. El campo se llama «condición» y eso invita a escribir «cuando el cliente pida la lista de precios». Escrito así casi nunca acierta donde tú quieres: para encontrarlo por el apodo, el apodo tiene que coincidir entero. Una condición en prosa solo puede ganar por la última capa, la del parecido de palabras — la misma que puede entregar el archivo equivocado. Deja el valor por defecto (el nombre sin la terminación) o pon una sola palabra corta. Las mayúsculas y las tildes dan igual: el sistema las ignora.
2. Si el marcador nombra un archivo que no existe, puede salir OTRO archivo. Este es el fallo caro de esta pantalla. Cuando el apodo no encaja con nada, el sistema no siempre se calla: cae al parecido de palabras y puede entregar un archivo distinto que comparta una palabra — la lista de precios de otra ciudad, el catálogo del año pasado. Solo cuando ningún archivo se parece a nada ocurre lo que esperarías: el marcador se borra del texto y el mensaje sale sin adjunto, sin ningún error visible.Por eso vale la regla de oro: primero el permiso, después el marcador, y copiando el apodo tal cual está en la tabla.
3. Ponle un apodo distinto a cada archivo. Ojo con las extensiones: catalogo.pdf y catalogo.jpg son dos archivos distintos, pero sin la extensión los dos se llaman catalogo — y por defecto heredarían el mismo apodo. Cuando dos archivos comparten apodo y sus nombres solo se distinguen por la terminación, el agente no manda ninguno: declara el empate y se queda callado. (Si los dos nombres son idénticos —una resubida— gana el más reciente.) Renombra uno antes de hacer los dos enviables para el mismo agente.
Si no escribes ningún marcador, el archivo puede salir igual — pero al final de la respuesta, no donde tú querías. El marcador no autoriza el envío: decide dónde cae. Y si en el manual marcaste un trozo de texto para que salga todo junto en un solo mensaje (la opción «Enviar en bloque» del editor), el archivo sale justo después de ese trozo, nunca en medio; si nunca has usado esa opción, olvídate de esto.

El otro interruptor: «memoria del agente»

Con este permiso el archivo no se envía: el agente lo lee para poder responder preguntas sobre su contenido. Es lo que quieres para el manual de garantías, las políticas de envío o una ficha técnica. Al encenderlo, el sistema empieza solo a leer el archivo y a trocearlo para poder buscar dentro. La columna estado te lo va contando y la tabla se refresca sola cada 5 segundos:
Columna estado de la Librería con los distintos estados de indexación

La columna «estado» es el único sitio donde se ve si el agente ya aprendió el archivo.

Si tu saldo está en cero, la memoria falla. El estado se queda en «Hubo un problema» y el motivo, escondido en la etiqueta, dice «sin créditos: recarga el saldo para procesar este archivo». No es un fallo de tu archivo: recarga y pulsa Reintentar. Lo cuenta entero Créditos y recarga.
Otras dos cosas que conviene saber:
  • El audio y el vídeo no aportan memoria. El interruptor ni se deja tocar y avisa «Este formato aún no aporta memoria». Si el contenido te importa, transcríbelo y pega el texto en un capítulo del manual.
  • Apagar la memoria no es cosmético: el agente deja de ver ese contenido de inmediato. Volver a encenderla lo recupera al momento, pero además vuelve a procesar el archivo desde cero, así que vuelve a consumir saldo.
Los audios sí se transcriben, aunque no den memoria. En la columna «estado» verás Transcribiendo…, Transcrito ✓ o No se pudo transcribir. Pulsa el nombre del archivo en la columna archivo y el visor te enseña, debajo del reproductor, «Lo que dice (transcripción automática)». Si falló, no hay botón de reintentar: hay que volver a subirlo.

Cosas que vas a necesitar después

Usa Reemplazar — el icono de clip en la columna de acciones, con la ayuda «Sube una versión nueva de este archivo». Conserva el nombre, el apodo, el mensaje y los interruptores; solo cambia el contenido, y vuelve a poner la memoria en cola.Es la forma correcta de actualizar una lista de precios en este agente. Borrarla y subir otra rompe todos los marcadores que la nombraban; reemplazarla no.
Si ese archivo lo usan varios agentes, el reemplazo NO les llega. Al reemplazarlo se separa una copia para el agente que tienes seleccionado y los demás se quedan con la versión vieja. Repite el reemplazo en cada agente.
Si la versión nueva es de otro formato y el nombre llevaba terminación, el sistema la corrige y conserva la raíz: catalogo.pdf pasa a llamarse catalogo.png — y entonces al cliente le llegará como foto, no como documento. Si el nombre no tenía terminación, no se le inventa ninguna.
Un clic en la celda nombre. Ojo: si el apodo era el nombre por defecto, renombrar también reescribe el manual, y te lo dice al guardar: «También se actualizó 1 mención de ese archivo en el manual.»Si te dice que actualizó cero menciones y tú esperabas alguna, abre el manual y busca el nombre viejo a mano: casi seguro quedó un marcador apuntando al vacío. Eso pasa cuando otro archivo del mismo agente todavía usa el apodo antiguo.
Apaga el interruptor enviar por WhatsApp. El archivo sigue en la Librería y sigue disponible para tus otros agentes; lo que desaparece es el permiso de ese agente para enviarlo — y con él dejan de funcionar los marcadores que lo nombraban en su manual.
En la columna de acciones, el menú de tres puntos → Enviar a la papelera (en rojo). Pide confirmación arriba en el centro de la pantalla —«¿Enviar “catalogo_verano.pdf” a la papelera?», con Confirmar y Cancelar—, así que no la busques junto a la fila.También puedes marcar varias filas con las casillas: la barra de arriba se convierte en «N seleccionado(s)» con los botones Eliminar y Limpiar. Pese al nombre, «Eliminar» no borra: manda a la papelera.En la pestaña Papelera cada fila tiene un botón Restaurar que actúa al instante, sin confirmar. El archivo vuelve con todo lo que tenía configurado.
La papelera se vacía sola a los 30 días. Un proceso diario purga las fichas que lleven 30 días sin tocarse, y entonces ya no puedes recuperar el archivo desde el panel. Y ojo: la dirección pública del archivo sigue funcionando aunque la ficha desaparezca, así que la papelera tampoco sirve para «des-publicar» nada. La pantalla no advierte de nada de esto: no uses la papelera como archivo histórico.
En el menú de tres puntos: Marcar como sticker / Quitar de stickers. Solo aparece en imágenes. Recuerda que un sticker no lleva pie de texto.
Pulsa el nombre en la columna archivo: se abre un visor con Abrir en una pestaña nueva y Descargar. Los DOCX y los CSV no se pintan en el navegador y muestran «Este formato no se puede ver aquí» — el archivo está bien, es el navegador el que no sabe dibujarlo.
Comparte pantalla con la Librería pero no tiene que ver con los archivos: son las sedes de tu negocio, que el agente manda como pin de mapa. El botón es Agregar ubicación y pide Nombre de la sede, Dirección y Cuándo enviarla (opcional).Si el guardado falla, casi siempre es la dirección: añádele distrito y ciudad. Y ojo, aquí sí hay un botón Guardar dentro de la ventana; no funciona como el resto de la pantalla.

Si algo no funciona

Cada archivo tiene una dirección de internet propia —la que ves al pulsar «Abrir en una pestaña nueva» en el visor—. Es larga y no sale en Google ni en ningún listado, pero no pide contraseña: quien la reciba, entra. Tiene que ser así para que WhatsApp pueda entregar el archivo, y vale igual para los que solo usas como memoria, aunque el agente no los mande.Nunca subas a la Librería costos internos, márgenes, datos de otros clientes ni contratos. Si el agente necesita saber algo de eso, escríbelo como texto en un capítulo del manual: el texto no genera ningún enlace.

Preguntas frecuentes

Enviar un archivo no tiene un cargo propio distinto del de la conversación. Sí consumen saldo dos cosas que ocurren solas al subirlo: procesar un archivo para memoria (con el saldo en cero falla con «sin créditos») y transcribir un audio, que se hace siempre — aunque el audio no aporte memoria y aunque nunca lo mandes. Los detalles, en Créditos y recarga.
Sí. El archivo se guarda una vez para todo el negocio y cada agente tiene sus propios permisos. Puedes tener el catálogo enviable para Ventas y en memoria para Soporte, o las dos cosas a la vez para el mismo agente.
En los documentos, sí: WhatsApp muestra el nombre. En las fotos y los vídeos, no. Ponle un nombre presentable a lo que vayas a mandar como documento.
Puedes, pero no hace falta: al cambiar la condición de envío el sistema reapunta solo los marcadores que la nombraban. La excepción es cuando otro archivo vivo del mismo agente todavía usa el apodo viejo; entonces no se toca nada y hay que revisar el manual a mano.
No hay límite de cantidad. El límite es de 20 MB por archivo.
Compártelo en dos PDF (por ejemplo, por categoría) o expórtalo con menos resolución. Casi cualquier programa de PDF tiene una opción de «reducir tamaño».
Casi siempre está en el archivo de origen, no en el envío: la Librería reconvierte el audio a nota de voz mono al subirlo, que es justo lo que evita el «este audio ya no está disponible» del iPhone. Si el archivo no se deja procesar, la subida falla con un aviso. Si te pasa de forma repetida, escríbenos desde el botón Ayuda del panel y dinos el nombre del archivo.

Lo mismo, desde tu asistente

Esta sección es opcional y solo aplica si conectaste Claude, ChatGPT o Codex a tu negocio. Si trabajas en el panel, ya terminaste.
Con la conexión para asistentes puedes pedirle todo esto en tu idioma. La Librería no viene activada de fábrica: hay que activarla al conectar. La página La URL de conexión trae la dirección ya armada para copiar y pegar — cópiala de ahí tal cual, no la escribas a mano. Qué puede y qué no:
  • Sí puede subir archivos (hasta 2,5 MB, mucho menos que los 20 MB del panel), listarlos, dar y quitar permisos de envío, cambiar el apodo y escribir los marcadores en el manual.
  • Sí puede escribir el mensaje que acompaña al archivo, pero solo al subirlo o al dar el permiso. No puede cambiarlo después, ni mandar archivos a la papelera o restaurarlos, ni marcar stickers. Eso es del panel.
  • No puede subir SVG por seguridad, aunque el panel sí lo acepte.
  • Si tienes muchos archivos, la lista le llega recortada y te lo dirá. Pídesela filtrada: «lista los archivos enviables de mi agente de ventas».
Frases que funcionan:
  • «Lista los archivos enviables de mi agente con su condición de envío.»
  • «Sube este PDF a la librería y déjalo enviable para mi agente de ventas, con la condición de envío “catalogo”.»
  • «Busca en el manual todos los marcadores de archivo y dime cuáles no corresponden a ningún archivo enviable activo.»
  • «Antes de tocar el manual, dime las condiciones de envío exactas de los archivos de este agente.»
  • «Ya subí el catálogo a la Librería: léelo, déjalo enviable para mi agente y escribe la sección compartida con lo que dice.» — es lo mismo que hace el tutorial del manual desde el panel, después del primer capítulo.
Si el archivo pesa más de 2,5 MB la subida falla. Puede que tu asistente te lo explique y puede que solo veas un error. En cualquier caso la solución es la misma: súbelo por el panel y luego pídele que lo vincule.

El manual del agente

Dónde se escriben los marcadores y cómo se edita el guion.

Créditos y recarga

Qué consume saldo y cómo se recarga.

Referencia de herramientas

Las herramientas de la Librería, con sus parámetros exactos.
Última modificación el 16 de septiembre de 2026