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El manual es el guion de tu agente. No es documentación interna: es lo que tu agente obedece, palabra por palabra, cada vez que un cliente escribe. La propia pantalla lo dice debajo del título: «Un documento. Lo que lees es lo que el agente obedece.» Está partido en capítulos —saludar, calificar, ofertar, cerrar— y la conversación de cada cliente vive en uno solo a la vez.
Dónde está. Entra al panel en optimind.darkfunnels.ai y, en el menú de la izquierda, dentro de Ventas → bloque AGENTE, pulsa Manual. (Si prefieres ir directo: optimind.darkfunnels.ai/manual.)Si en vez del manual te aparece una pantalla que dice «App no activa», la app Ventas no está encendida en tu cuenta: escribe a soporte y te la activan.
El guion se escribe en computadora. En pantallas estrechas (menos de 900 px de ancho, o sea el teléfono) el manual se abre en solo lectura: puedes leerlo y «Retocar datos», pero no reescribirlo. Al final de esta página está lo que sí se puede hacer desde el móvil.
Dos palabras que no son lo mismo. El copiloto es la IA que vive dentro del panel y te propone cambios. Tu asistente es Claude, ChatGPT o Codex conectados por fuera: opcional, y solo aparece en las dos últimas secciones.Y una tercera: si en un vídeo antiguo oyes «etapa», es lo mismo que capítulo. Se renombró. (La dirección vieja /stages-editor sigue llevando al Manual.)

Lo que le llega a tu agente en cada mensaje

De los capítulos, le llega uno solo: aquel en el que está esa conversación. Lo que escribiste en el capítulo 4 no existe para él mientras la conversación está en el 1. Si una regla tiene que valer siempre, escríbela en cada capítulo donde importe —o ponla en una sección compartida §, que verás más abajo. El capítulo no viaja solo. Además le acompañan, en cada turno:
  • la persona activa (si no hay ninguna elegida, no viaja nada de la persona),
  • los datos del cliente, sus notas y sus citas,
  • las reglas de estilo del negocio,
  • las herramientas y los archivos de ese capítulo.

Lo primero que ves al entrar

Si aún no has elegido agente: la vista de ejemplo

El Manual no arranca vacío. Si no hay ningún agente seleccionado, carga un manual de muestra completo para que veas cómo es uno bien escrito. La barra de arriba lo avisa: «Vista de ejemplo · selecciona un agente para editar su manual», y los botones Historial, Datos, Doctor y el de guardar salen apagados. No estás editando nada tuyo. Elige tu agente en el selector de arriba del menú (el círculo con su inicial) y el documento se cambia por el tuyo.

Si tu agente no tiene manual todavía

Un manual vacío no es un callejón sin salida. En computadora te ofrece cuatro salidas con nombre propio: Las dos de IA —conversar y redactar un capítulo— solo aparecen con un agente ya elegido. Desde el teléfono quedan dos: Armarlo conversando y 💻 Enviármelo a la computadora. Si lo armas conversando, el copiloto te pide los archivos. Después del primer capítulo aparece en el panel una tarjeta para soltar todo el material de tu producto (catálogo, flyer, lista de precios, fichas, fotos). Suben a la Librería con tu cuenta, el copiloto los lee y te propone dos cosas que apruebas tú: qué archivo envía el agente por WhatsApp y cuál solo consulta para responder, y la sección compartida § —los datos verificables, las respuestas a las dudas frecuentes y las reglas del negocio— escrita con lo que dicen esos archivos. Lo que el archivo no diga, no se afirma.

El cartel que enseña a usar el editor

Cuando no hay ningún otro aviso pendiente, arriba del documento sale la instrucción de uso más útil que tiene el producto, y conviene leerla entera una vez:
✏️ Todo el documento es el editor: clic en cualquier línea y escribe · teclea @ para mencionar archivos, herramientas, variables y capítulos · clic en una mención la cambia, ⌫ la borra · «Si…» y «Nunca…» se tiñen solas · crea capítulos y secciones § desde el índice · guarda cuando quieras (queda respaldo en el historial)
Solo se muestra un cartel a la vez, y hay cola: si tienes cambios sin guardar de la última visita, primero sale el aviso de recuperación; si hay capítulos casi duplicados, sale ese; y solo cuando no queda nada pendiente sale el consejo. Por eso tu pantalla puede no coincidir con la de un compañero.

La pantalla, de arriba abajo

Pantalla del Manual en el panel: barra con Historial, Recursos, Datos, Doctor y Guardar; índice de capítulos a la izquierda; documento «Manual del agente» en el centro; cajón «Recursos del agente» abierto a la derecha.

El editor completo en computadora: el índice de capítulos a la izquierda, el documento en el centro y el cajón «Recursos» abierto a la derecha.

La barra de botones

En computadora, de izquierda a derecha: Sin agente seleccionado, Historial, Datos, Doctor y el de guardar están apagados a propósito.
Los atajos de teclado tienen tres puertas. ⌘Z y compañía funcionan solo en computadora, y no mientras tengas abierta la ventana del Historial ni con el cursor dentro de un campo de formulario. Los botones de deshacer y rehacer sí siguen funcionando en esos casos. (En el teléfono esos botones solo aparecen cuando tienes cambios sin guardar.)

El índice de la izquierda

Lista tus capítulos con su número y su nombre, y abajo trae los cuatro botones para crear cosas nuevas:
  • + Nuevo capítulo
  • ✦ Nuevo capítulo con IA (necesita un agente elegido)
  • + Sección compartida
  • + Insertar patrón — que también se abre tecleando / en una línea vacía.
Al pie, el editor resume su propia filosofía: «Sin bloques, sin doble representación: capítulos = niveles del embudo, menciones = tinta, las secciones § declaran su alcance. Lo que lees es lo que el agente obedece.»
«+ Insertar patrón» te ahorra escribir el guion desde cero. Trae seis bloques ya armados: saludo por franja horaria, guion de presentación textual, recordatorio a N días, pedir un dato y guardarlo, manejo de objeción de precio, y cierre y pase a humano. Cada uno te pregunta antes sus datos (los días de espera, dónde guardar el dato, la frase exacta…).
El índice entero no aparece en el teléfono.

El documento

Arriba del todo, el título «Manual del agente» y la frase que resume para qué existe. Debajo, la pastilla de la persona (con foto y nombre) y, en los agentes creados con el sistema nuevo, el botón «Memoria a Largo Plazo (RAG)». Después empiezan los capítulos.

Un capítulo por dentro

Todo el documento es el editor: haces clic en una línea y escribes. Dentro del documento no hay formularios ni campos con rótulo. Esto es lo que ves en cada capítulo: El número y el nombre. A la izquierda, el rótulo «Capítulo 3»; al lado, el nombre, que escribes tú. Si dejas el nombre en blanco y guardas, el sistema lo bautiza «Capítulo N» por su número. El mismo número vuelve a salir en la píldora «capítulo 3» de la fila de etiquetas y en el índice de la izquierda: son los tres el mismo número.
No le pongas el número al nombre. Escribe «Calificación», no «2. Calificación». Dentro del Manual el nombre se muestra tal cual lo escribas, así que verías «Capítulo 2» y «2. Calificación» pegados, repetido. Fuera del Manual —en los chips de Clientes y Conversaciones, y en las listas de destino— ese número inicial sí se recorta solo.
Las líneas del capítulo. Es el guion: lo que tu agente ejecuta. No lleva ningún rótulo dentro del editor; son sencillamente las líneas que escribes debajo del nombre. Es la parte que más vas a tocar. Para añadir una línea al final, pasa el ratón por el capítulo: aparece una línea fina «+ añadir instrucción»; al hacer clic se convierte en la caja de escribir (en un capítulo vacío y en el teléfono se ve siempre). «Quién eres» o «Tu papel aquí:». Es quién es tu agente. Aparece de una de tres formas, y cambia sola:
  • Si todos los capítulos dicen lo mismo sobre quién es el agente, sale una sola vez arriba, con el título «Quién eres».
  • Si un capítulo dice algo distinto, se parte: cada capítulo enseña su propio «Tu papel aquí:».
  • Si nadie tiene nada escrito ahí, no aparece por ningún lado.
El chip de ejecución, junto al nombre: dice «se ejecuta cada vez» o «se ejecuta 1 vez → pasa a capítulo N». Se explica más abajo. Los botones de la cabecera. Para no llenar la fila, solo el chip de ejecución está siempre a la vista. Al pasar el ratón por el capítulo aparecen dos botones cortos, y el menú guarda el resto:
  • «Ver» (en el menú, «Ver como lo recibe el agente») — abre una ventana con el texto de ese capítulo tal como queda guardado.
  • «✦ Reescribir» — selecciona el capítulo entero y abre las acciones de ✦ IA.
  • En el menú : «Probar desde aquí» (arranca el chat de prueba en ese capítulo) y «Eliminar capítulo» (mira la sección de más abajo antes de usarlo).
En el teléfono no hay «pasar el ratón»: los botones se ven siempre.
«Ver como lo recibe el agente» enseña tu texto, no el mensaje completo. Es lo que quedará guardado, palabra por palabra — muy útil para comprobar lo que acabas de escribir. Pero al mandárselo de verdad, el sistema le añade encima la persona, los datos del cliente, los rótulos de cada parte, las herramientas y los archivos. El bloque «Quién eres» no tiene ese botón; las secciones §, sí.

Las líneas se tiñen solas

No te asustes si ves colores que tú no pusiste: el editor detecta la intención de cada línea. Las que empiezan por «Si…» se pintan como condición y las que empiezan por «Nunca…» como prohibición. Es una ayuda visual del editor: el texto que se guarda es exactamente el que escribiste.

El índice como mapa

A la izquierda, cada capítulo lleva un punto de color: rojo si el Doctor le encontró un error, ámbar si tiene avisos, verde si no hay nada. Pasa el ratón por la fila y el tooltip te dice qué le pasa; un clic en el punto te lleva a la línea del primer hallazgo. Bajo el rótulo «Manual» se resume el total («1 error · 2 avisos»). Además, «1×» marca los capítulos que se ejecutan una sola vez y «vacío» los que no tienen líneas propias (solo les aplican las secciones §).

Plegar capítulos

Con seis capítulos el documento se hace largo. El chevrón a la izquierda de cada rótulo pliega el capítulo: queda la cabecera y una línea que lo resume (cuántos PASOS tiene, qué archivos y herramientas menciona, a qué capítulos sale y cuántas secciones § le aplican). Un clic en el chevrón o en ese resumen lo vuelve a abrir. En el índice, «Plegar todo» pliega todos los capítulos de una vez y «Desplegar todo» los abre. Plegar no toca el texto: lo escrito sigue ahí, solo deja de verse. Y cualquier salto (un capítulo del índice, «Ir al sitio» del Doctor, el primer uso de un recurso, el capítulo que recorre el chat de prueba) despliega el capítulo antes de llevarte.

Las secciones compartidas §

Una sección compartida es un bloque marcado con el símbolo § que aplica a varios capítulos a la vez. Lo escribes una vez y sirve para todos los que elijas. Lleva un chip que dice a cuáles aplica: «aplica a capítulos 1–2, 4» (los números seguidos se juntan con una raya) o «sin capítulos» si no aplica a ninguno.
Para ti es un bloque; para tu agente son copias. Al guardar, el texto de la sección se copia entero dentro de cada capítulo de su alcance. Si aplica a cuatro capítulos, se escribe cuatro veces — por eso los manuales pesan lo que pesan. Y una sección que no aplica a ningún capítulo no se copia en ninguno: tu agente no la ve.
«PUNTOS CLAVE:» no es decoración: es estructura. Dentro de una sección, esa línea literal separa el conocimiento de las prohibiciones, y tiene que ir al principio del texto o justo después de una línea en blanco, con lo que sigue en la línea de abajo. Si la borras o la metes a mitad de párrafo, el sistema deja de distinguir las dos cosas y lo trata todo como contexto.
Vaciar una sección § que sí aplica a capítulos te bloquea el guardado, y menos mal. Si borras su contenido y pulsas guardar, el sistema no guarda y te explica por qué: guardarla vacía borraría ese contexto en todos los capítulos donde aplica. El aviso nombra la primera sección vacía que encuentra, aunque haya varias.Esa red no cubre las secciones sin alcance (las que dicen «sin capítulos»): de esas te avisa el Doctor. La red existe porque un negocio real perdió así 13.716 caracteres de contexto en agosto de 2026.
Si tienes dos secciones § que dicen casi lo mismo, el editor te lo señala —«Copias casi idénticas (no colapsan)»— y trae un asistente para unificarlas. Es un problema frecuente en manuales que llevan tiempo.

Escribir el guion: los PASOS

«PASO 1:», «PASO 2:»… no son un botón ni un campo: son una forma de escribir dentro de las líneas del capítulo. Tu agente la entiende, y el sistema también: cuando un recordatorio programado tiene que arrancar en el PASO 4, le recorta el texto para que empiece justo ahí.
  • Cada paso lleva su acción y su salida («Si …», «Cuando tengas X, salta al PASO N»).
  • Si el capítulo tiene que rutear según la situación del cliente (típico del primero), su «REGLA DE EJECUCIÓN:» va antes del PASO 1 y dice qué paso ejecutar en cada caso.
  • Los guiones que deben salir literales van con «dile esto:» o «dile esto exactamente:».
El recorte solo funciona si «PASO 4» empieza la línea y el número va en cifras. Escrito «Paso cuatro», o a media frase, el sistema no lo encuentra — y entonces le manda a tu agente el capítulo entero desde el principio. No falla ruidosamente: falla haciendo de más.
No tienes que estructurarlo a mano. Selecciona el texto desordenado, pulsa la píldora «✦ IA» que aparece y elige «Estructurar en pasos»: te propone la versión con PASO 1 / PASO 2 / … Nada cambia hasta que aceptas la propuesta (y nada llega al servidor hasta que guardas).

Hacer que el embudo avance

Que la conversación pase del capítulo 1 al 2 lo decide una marca dentro del texto del capítulo. Lo natural es escribirla en las líneas del guion. La forma cómoda: teclea @, elige el grupo Capítulos y elige el capítulo destino. Queda una mención en la línea (esa «tinta» de color del editor). Un clic sobre ella la cambia; la borra. La forma literal, que es la que verás escrita en manuales antiguos y la que puedes teclear a mano:
También vale condicionada:
Escribirlo en prosa no ejecuta nada. «Avanza al capítulo 5», «pasa al siguiente» o «continúa» no mueven nada: el embudo se queda clavado en ese capítulo y nadie te avisa. Es el fallo más caro y el más silencioso de todo el producto.
Detalles que conviene saber:
  • El destino tiene que existir. Si no hay un capítulo con ese número, el avance se rechaza y la conversación se queda donde estaba. El Doctor detecta las menciones a capítulos que ya no existen.
  • El avance se aplica al entregar la respuesta. Un turno que se interrumpe (el cliente escribe encima) no avanza.
  • El último capítulo no avanza. Tu agente recibe un aviso explícito de que es el final del manual, aunque el cliente cierre la compra ahí mismo.

Saltar en el mismo mensaje

Normalmente el salto ocurre y tu agente espera la siguiente respuesta del cliente. Si quieres que ejecute el capítulo destino en ese mismo mensaje, hay una marca para eso: Haz clic sobre una mención de capítulo ya escrita y aparece la casilla «Ejecutar ese capítulo de inmediato», con su explicación: «sin esperar a que el cliente escriba».
Esa casilla no está al insertar la mención por primera vez, solo al hacer clic sobre una que ya existe para cambiarla. Toda mención nueva nace sin la marca. Escrito a mano, el equivalente es añadir «y ejecútalo en este mismo mensaje» al final de la línea de avance. El tope son 3 saltos encadenados en un mismo mensaje.

Capítulos que se ejecutan una sola vez

El saludo es el caso típico: se dice una vez y se pasa al siguiente. Eso se maneja desde el chip junto al nombre del capítulo, que dice «se ejecuta cada vez» o «se ejecuta 1 vez → pasa a capítulo N». Al pulsarlo se abre una ventanita —«Ejecución de “Saludo”», con el nombre de tu capítulo— con dos controles:
  1. La casilla «Se ejecuta una sola vez».
  2. La lista «al terminar pasa a», cuya opción por defecto es «siguiente (capítulo N+1)».
La lista está apagada mientras no marques la casilla, y si desmarcas la casilla el destino se borra.
Ese chip solo se puede pulsar en el editor completo (/manual, en computadora). Desde el teléfono, o desde el manual incrustado en Conversaciones, el chip no responde al clic y además solo se ve cuando el capítulo está puesto en «una sola vez»: si dice «se ejecuta cada vez», ahí no se muestra nada.

El menú «@»: mencionar cosas

Teclea @ en cualquier línea y se abre el menú de menciones, con hasta seis grupos: Un grupo vacío no se muestra. Si todavía no has subido archivos, «Archivos» no sale — no está roto, está vacío. Y «Números» solo aparece al insertar una mención nueva, no al cambiar una que ya existe. Un clic sobre una mención ya escrita la cambia; la borra.

Mandar un archivo desde el guion

Para que tu agente mande un archivo de tu Librería se escribe un marcador en el punto exacto del guion donde debe salir. Dentro va el apodo del archivo (su condición de envío), tal como aparece en la Librería:
No hace falta escribirlo a mano —y es mejor no hacerlo—. Tienes tres formas de insertarlo bien puesto: el cajón Recursos de la barra, el menú @ → Archivos, o el botón ✦ ¿Dónde?, que le pide a la IA la frase con el marcador ya dentro.
  • El apodo por defecto es el nombre del archivo sin la extensión, y es el que conviene dejar: así el marcador, la búsqueda de tu agente y el menú @ nombran todos lo mismo. Los archivos vinculados hace tiempo pueden conservar un apodo antiguo distinto.
  • Si el marcador está bien escrito, el cliente no lo ve: se sustituye por el archivo. Si le falta un signo #, en cambio, ese texto sale tal cual en el chat; y si el apodo no resuelve, el marcador desaparece y el mensaje sale sin adjunto, sin error visible.
  • El subrayado rojo del editor compara contra los apodos, no contra los nombres de archivo: un marcador escrito con el nombre puede salir subrayado y aun así guardarse y funcionar. Si dejas apodo = nombre, los dos coinciden y se acaba la duda.
  • Cada mención de archivo lleva un punto de estado en el editor: verde si el archivo está activo, ámbar si está pausado en la Librería (existe, pero el agente no lo enviará aunque el manual lo pida) y rojo si no existe. Pasa el ratón por la mención y sale una tarjeta con el archivo (tipo y tamaño), su estado, la condición que lo dispara y en qué otros capítulos se usa; desde ahí puedes ver el archivo, cambiarlo por otro, reactivarlo si está pausado o, si no existe, reconectarlo a otro o abrir Recursos para subirlo.
  • Si le quitas el permiso de envío al archivo, los marcadores que lo nombraban se quedan sin nada que resolver. El texto del manual no se toca solo: te lo señala el Doctor.
Todo lo demás —cómo se sube un archivo, cómo se da el permiso, qué pasa si dos archivos comparten apodo y por qué el mismo archivo no se reenvía durante 6 horas— vive en La Librería de archivos.

Un pasaje que salga tal cual

Tu agente reparte su respuesta en varias burbujas cortas. Si tienes un texto que debe salir entero y sin retocar —unos datos de pago, unas condiciones—, envuélvelo:
Ese pasaje sale en una sola burbuja, literal. El tope son 4.000 caracteres por bloque y 3 bloques por respuesta; lo que se pase, o un bloque que no cierre, sale como texto normal. El Doctor detecta los bloques sin cerrar.
Los precios de tus productos no se escriben aquí: viven en el catálogo, y tu agente los lee de ahí. Ver El catálogo de productos.

El panel «Datos»

El botón Datos de la barra abre un panel titulado «Datos duros» que reúne, en una sola lista, los enlaces · precios · teléfonos · frases exactas del manual. Es la respuesta a «me cambió el precio, ¿dónde lo toco?» sin tener que releer el manual entero.
  • Los enlaces, precios y teléfonos traen un botón «Actualizar» que cambia ese valor en todas sus apariciones de una vez.
  • Las frases exactas solo se listan: puedes saltar a ellas y editarlas a mano, pero no tienen botón «Actualizar».
«Todas las apariciones» tiene una excepción y el sistema te la dice. Si cambiar un valor rompiera una mención del manual, esa aparición se omite y sale un aviso del estilo «N apariciones se omitieron: el nuevo valor alteraría una mención del manual». Cuando lo veas, ve a esas líneas a mano.
Es el único panel que también está disponible desde el teléfono.

El panel «Recursos»

El botón Recursos abre un cajón a la derecha (solo en computadora) con lo que tu agente tiene disponible, en cuatro pestañas: Archivos, Herramientas, Variables y Capítulos. Debajo del título te dice si cada cosa está usado / sin usar en el manual. Desde ahí puedes:
  • subir un archivo sin salir del manual,
  • saltar a dónde se usa cada recurso dentro del guion,
  • insertarlo en el punto donde tienes el cursor, o colocarlo en un capítulo.
Es la pieza que conecta la Librería con el guion.

La persona del agente

«Persona» aquí no es un ser humano. Es la identidad que tu agente adopta: nombre, cargo, cara y voz. Es lo que hace que se presente como «Valentina, de Moda Sol» y no como un robot.
En lo alto del manual hay una pastilla con la foto y el nombre de la persona activa. Si el agente no tiene ninguna, la pastilla lo dice: «No hay persona seleccionada». Al pulsarla se abre el panel «Persona activa». Cada persona aparece con:
  • su nombre y su cargo (o «Sin cargo»),
  • dos marcas, «Cara» y «Voz», que indican si tiene foto y voz configuradas,
  • la etiqueta «Activa» en la elegida, y un botón «Activar» en las demás.
Al mensaje de tu agente viajan el nombre, el cargo, la personalidad y el contexto de esa persona. La cara y la voz las usan el avatar y las notas de voz.

Memoria a Largo Plazo (RAG)

Junto a la persona puede haber un segundo botón, «Memoria a Largo Plazo (RAG)». Abre un documento de conocimiento aparte del manual, con un tope de 200.000 caracteres. La diferencia con el manual, en una línea: el manual son órdenes; la memoria es conocimiento. Lo que tu agente debe hacer va en el manual; lo que debe saber para contestar preguntas, en la memoria. Ese botón solo aparece en los agentes creados con el sistema nuevo. Si tu agente es antiguo, no lo verás.
Si tu cuenta está en solo lectura (por ejemplo, suspendida por saldo), el manual se puede guardar, pero la persona y la memoria no: el botón «Activar» de las personas sale apagado. Es una asimetría rara, pero es así.

Cómo se guarda

El manual no se guarda solo en el servidor. Hay que pulsar el botón. Lo único automático es una copia en tu propio navegador.
El botón de la derecha te dice en qué punto estás: Y si te arrepientes antes de guardar, «Descartar cambios» (que solo aparece cuando hay algo que descartar) devuelve el documento a la última versión guardada.

La copia local: una red de un día para otro

Mientras escribes, el editor guarda una copia en tu navegador: medio segundo después de que dejes de teclear, y al instante cuando creas o borras un capítulo. Sirve para que, si recargas la página o te vas a otra pantalla, no pierdas el trabajo: al volver sale el aviso «Todavía tienes cambios en el manual sin guardar», con los botones para seguir editando o para guardar.
Esa copia no es un respaldo. Caduca a los 7 días y se descarta sola si el manual cambió en el servidor mientras tanto —porque lo guardó otra persona, o porque tú lo guardaste desde el panel del chat—. En ese caso se pierde el borrador local: el sistema prefiere perderlo antes que escribir encima del trabajo de otro.

Un guardado, una versión

Cada vez que pulsas guardar se crea UNA versión en el Historial, aunque hayas cambiado diez capítulos a la vez. Si no cambiaste nada de verdad, no se crea versión. El Historial guarda solo las 10 versiones más recientes: la número 11 borra a la más antigua.
De ahí la única regla de higiene que importa: junta los cambios y guarda por tandas. Cinco capítulos guardados de uno en uno queman cinco de tus diez ranuras en una tarde; los mismos cinco en un guardado queman una.

El Historial: volver atrás

El botón Historial abre una ventana titulada «Historial del embudo» (embudo = tu agente; es la misma cosa). Ahí puedes comparar el manual actual contra cualquier versión guardada. Restaurar no es todo o nada: puedes aceptar solo los trozos que te interesen, capítulo a capítulo.
Restaurar del Historial no escribe nada por sí solo. Deja los cambios en el editor, como si los hubieras escrito tú, y hay que pulsar «Guardar cambios» para que entren. Puedes mirar y probar sin miedo a romper nada.
En el Historial —y en las tarjetas de propuesta del copiloto— las partes del capítulo aparecen con otros nombres, en castellano: Rol, Cadena de pensamiento y Contexto. Son las mismas piezas que ves en el editor sin rótulo.

El Doctor

El botón Doctor revisa el manual entero y lista lo que está roto, con el número de problemas a la vista. No es IA ni opinión: son «problemas verificados del manual, con su arreglo», como dice el propio botón. Hoy hace dieciséis comprobaciones. Entre ellas:
  • PASOS fuera de orden, referencias a un paso que no existe y capítulos intermedios que no avanzan a ninguno — la misma regla con la que el asistente rechaza un embudo nuevo, corriendo mientras escribes; un salto de numeración (PASO 1, 2, 3, 5) se renumera a un clic, referencias incluidas,
  • menciones rotas (un archivo al que ya no apunta nada, una variable que no existe),
  • menciones a un capítulo que ya no existe,
  • capítulos con el mismo nombre,
  • huecos en la numeración,
  • capítulos a los que no se puede llegar (nadie avanza hacia ellos),
  • huecos de plantilla sin rellenar,
  • herramientas escritas sin formato, o con sus datos mal puestos,
  • bloques de envío sin cerrar,
  • secciones § sin alcance,
  • marcadores de capítulo del formato viejo.
Nada de lo que arregla el Doctor se guarda solo. Sus arreglos quedan como cambios pendientes en el editor hasta que pulses «Guardar cambios».

Los huecos de plantilla: revísalos tú

Si tu manual arrastra huecos sin rellenar del estilo «PRECIO_1» —en mayúsculas, con guion bajo y entre comillas angulares—, el Doctor te los enumera. No cuentes con que el sistema te impida guardarlos: la guardia que podría bloquear ese guardado viene de serie configurada para avisar y dejar pasar, y además solo mira los capítulos que estás guardando en ese momento, no los que ya estaban. Y solo reconoce ese formato exacto: un PRECIO_1 sin las comillas angulares no lo detecta nadie. Dicho claro: cuenta con que el Doctor te los enseñe, no con que el sistema te frene. Míralos antes de dar el manual por bueno.

Probar el manual

El botón Probar de la barra abre, junto al documento, un chat de prueba con tu agente. Escribes como si fueras el cliente y el agente responde con el manual guardado: es el mismo motor que atiende WhatsApp, pero nada sale por WhatsApp. Mientras el agente contesta, el manual se mueve contigo: el capítulo en el que está se ilumina, pulsa mientras piensa, y el PASO cuya herramienta se está ejecutando respira. Debajo de cada respuesta ves la traza: en qué capítulo entró y qué herramientas usó. Un clic en el capítulo de la traza te lleva a él.
  • Probar desde aquí, en el menú ⋯ de la cabecera de un capítulo, reinicia el hilo de prueba en ese capítulo. Lo mismo hace Empezar en dentro del panel.
  • Si tienes cambios sin guardar, el panel lo dice: el agente no los ve hasta que guardes. Guardar y probar guarda y sigue.
El hilo de prueba es real: consume saldo como cualquier conversación, y lo que el agente registre en él (una venta, un pedido) queda anotado como en cualquier chat. Solo la entrega se queda dentro del panel.

Borrar un capítulo

Al elegir «Eliminar capítulo» en el menú ⋯ se abre una confirmación con el botón «Eliminar capítulo» (o «Eliminar sección»). Antes de que decidas, te avisa de cuatro cosas, y vale la pena leerlas:
  1. «El borrado se aplica al guardar los cambios.» Todavía no ha pasado nada.
  2. Cuántas menciones a ese capítulo quedarán rotas — o, si no hay ninguna, «Ninguna mención de capítulo quedará rota».
  3. Cuántas secciones § se quedarán sin dueño y se irán con él, si las hay.
  4. Cuántos clientes están hoy parados en ese capítulo. A veces está contándolos («Comprobando cuántos clientes están hoy en este capítulo…») y a veces no puede saberlo, y entonces te pide que lo compruebes tú: «Si hay chats hoy en este capítulo, reasígnalos desde Clientes →».
Ese cuarto aviso es el daño real. Los clientes que se queden dentro del capítulo borrado pasan a ser atendidos con el primer capítulo: tu agente les vuelve a saludar como si acabaran de llegar, aunque ya hubieran comprado. El aviso trae un enlace a Clientes (se abre en otra pestaña, para no perder lo que estás editando) para reasignarlos antes.
Los capítulos no se renumeran, y es a propósito. Después de borrar el 2 te quedas con 1, 3, 4. El número es la identidad del capítulo: lo usan las menciones, los saltos y el capítulo en el que está parado cada cliente. Renumerar dejaría a esos clientes apuntando al capítulo equivocado. El Doctor te avisa del hueco, pero no lo «arregla» solo.Lo que sí conviene revisar al borrar: quién nombraba a ese capítulo. Una mención a un capítulo que ya no existe se rechaza, y ahí se para el embudo.

Editar el manual desde Conversaciones

El Manual completo no es el único sitio. Desde la bandeja de Conversaciones se abre el mismo manual en un panel lateral, y además te sigue: hace scroll hasta el capítulo en el que está ese cliente. Es lo cómodo para corregir una frase justo cuando ves que suena mal. Ahí puedes editar líneas y menciones, y se guarda por el mismo camino. Lo que no se puede hacer desde ese panel es crear, renombrar ni borrar capítulos: eso vive solo en la pantalla completa del Manual («Abrir el manual completo»).
El color del chip del capítulo —el que ves en Clientes y en la lista de conversaciones— no se cambia desde el Manual: se cambia desde Conversaciones, y ese cambio se guarda sin gastar una de tus diez versiones del Historial.

Desde el teléfono

Con el manual abierto en el móvil el documento está en solo lectura, y la barra se queda casi vacía: Datos, más deshacer y rehacer cuando tienes cambios sin guardar. El índice de la izquierda no aparece. Lo que sí puedes hacer es «Retocar datos»: precios, teléfonos y enlaces. Toca el dato, elige en qué apariciones aplicarlo y pulsa «Guardar cambios» — y eso gasta una sola de tus diez versiones del Historial. Para reescribir el guion —crear capítulos, cambiar los pasos, mover secciones— hace falta una computadora. El botón «Enviármelo» (en el manual vacío, «💻 Enviármelo a la computadora») está ahí justamente para eso: continuar en la pantalla grande.

Cómo se llama cada cosa fuera del editor

Esta tabla es el único sitio de esta guía donde aparecen los nombres técnicos. Sirve si manejas el manual desde tu asistente por el puente, o si te topas con ellos en el panel: asoman en la ventana «Ver como lo recibe el agente» y en la ventanita de ejecución del capítulo.
Los ejemplos de conversación ya no existen, y guardar los borra. Si tu manual venía con ejemplos de una época anterior, el editor no los muestra y, la primera vez que guardes un capítulo, los deja vacíos. En el último censo (28 de agosto de 2026) ninguno de los 623 capítulos guardados tenía nada escrito ahí, así que en la práctica nadie pierde nada — pero conviene saberlo antes de buscarlos.
Los mismos tres nombres cambian según dónde mires. En el editor no llevan rótulo. En «Ver como lo recibe el agente» salen ya traducidos: role — quién es, thought_chain — qué hace, context — conocimiento y límites. Y en el Historial y en las propuestas del copiloto son Rol, Cadena de pensamiento y Contexto. Es la misma pieza tres veces.Y si tu asistente te devuelve algún nombre en inglés que no reconoces, no está roto: por dentro conviven dos vocabularios heredados y el sistema entiende los dos.

En qué orden le llega el capítulo a tu agente

Primero la persona, los datos del cliente, sus notas y sus citas. Después el capítulo: su nombre, quién es (ROL:), el guion (CADENA DE PENSAMIENTO:, con una instrucción añadida detrás), el contexto —que trae dentro sus propios rótulos CONTEXTO: y PUNTOS CLAVE:—, las herramientas y los archivos del capítulo. Entre el nombre y el rol pueden colarse dos avisos del sistema: desde qué PASO entra, y si el manual está vacío. Cada parte solo aparece si tiene contenido.

Desde tu asistente (opcional)

Si has conectado Claude, ChatGPT o Codex por el puente, puedes leer y cambiar el manual conversando. Leer el manual y su historial viene activado de serie; guardar no —es una escritura destructiva— y hay que pedirlo en la URL con la que conectas:
Cuatro consejos que evitan los líos más caros:
No dejes que te «normalicen» el manual. Un asistente que reescriba capítulos enteros «para dejarlos consistentes» pisa texto que funcionaba. Pide cambios quirúrgicos: el capítulo que hablamos, la parte que hablamos. Y pídele que te enseñe la propuesta antes de guardar.
  • Un solo guardado para todos los cambios. Cada guardado quema una de tus diez versiones, venga del panel o de tu asistente.
  • Después de crear un capítulo, que relea el manual y use el número real que quedó. Con huecos en la numeración —lo normal tras borrar uno— el número que se supone puede chocar con el de un capítulo vivo, y las líneas de avance apuntan por número.
  • Borrar un capítulo mueve las claves internas de los que van detrás. Crear no. Si ves que tu asistente edita «de memoria» dos veces seguidas sin releer, párale.
También puedes revisar en el panel lo que proponga el copiloto: sus propuestas se aprueban o se rechazan desde esta misma pantalla del Manual.

La Librería de archivos

Los archivos que tu agente manda, y el apodo con el que los pides desde el guion.

El catálogo

Los precios no se escriben en el manual: viven aquí.

Las conversaciones

Ver qué contestó de verdad, y en qué capítulo estaba.

Glosario

Agente, embudo, capítulo, marcador, persona: todas en una línea.
Última modificación el 16 de septiembre de 2026